Masturbación: hablemos de sexo sin miedos

La sexualidad está con nosotros desde que nacemos, y comienza a manifestarse en cada etapa de diferentes maneras. Una vez en la pubertad las hormonas estallan y comienza la masturbación de forma consciente.
Según los especialistas, los bebés y los niños se masturban -acarician sus genitales o los rozan contra la ropa- y esto los relaja y genera satisfacción. El problema son los adultos que al observarlos se asustan y tienden a reprimir esa actividad.
Lo que se debe hacer es inculcarle al niño que la masturbación es un acto normal y que debe realizarse en intimidad y no en público. La masturbación, tanto la masculina como la femenina, es la estimulación de los órganos genitales, y el objetivo es obtener placer sexual.
Aunque muchos creen que está mal, en realidad es algo normal, tanto en varones como en chicas. No hay nada de malo en ello, al menos que sea una obsesión. Y es importante entonces hablar del tema para despejar todas las dudas posibles.
¿Por qué me pasa lo que me pasa? aunque hoy se habla más que años atrás, de igual forma las dudas están siempre ahí, en nuestra cabeza, y a veces no sabemos con quien quitárnoslas.
Según los expertos, la masturbación sirve para conocer el propio cuerpo y nuestras sensaciones. Y hay que saber que el sentimiento de culpa por hacerlo, se debe a los valores sociales y culturales.
Mientras la masturbación en los varones se ve bien, en la mujer es todo un tema, y hasta genera burlas en la sociedad.
Los especialistas aconsejan que las chicas se estimulen el clítoris (órgano ubicado en la parte superior de la vulva), que observen y conozcan sus genitales con un espejo, para así conocer el propio cuerpo y disfrutar después con la pareja, sabiendo muy bien qué se quiere y qué no.




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